No. No hablo de la película (que por cierto vi hace tiempo, y no me gusto...) sino del salmón genéticamente alterado de la empresa Aquabounty, que esta semana estaría a punto se ser aprobado para la venta por la FDA, en los Estados Unidos. Este salmón, llamado AquAdvantage (juego de palabras que en Ingles significa algo como: "ventaja acuática") crece al doble de velocidad que un salmón común, estando listo para el consumo en la mitad del tiempo gracias a el gen implantado de una especie de anguila. La FDA ya ha dicho que este pez es apto para el consumo, y que no genera enfermedades (recordemos, ademas, que la FDA ya había presentado un informe en el que mostraba que los alimentos genéticamente modificados eran inocuos, y que, en los mas de 15 años que se vienen consumiendo estos alimentos, no ha habido un solo caso de enfermedad por su consumo...). La aprobación de la FDA en proceso no es, pues, un sello de salubridad, sino la aprobación del permiso para no etiquetar a ese salmón como Transgénico en los mercados. Y es que la FDA considera que solo aquellos alimentos que han sido modificados genéticamente al punto de cambiar su naturaleza (como la sandia sin pepas) deben ser etiquetados como transgénicos. Aquabounty alega que su modificación (que data también de hace mas de 10 años) no cambia ninguna característica del salmón, solo modifica los parámetros de una de esas características: el crecimiento.
