Medidor de glucosa de rayos infrarrojos, del MIT
El MIT, utilizando una técnica ya algo antigua, la espectroscopia Raman, ha sido capaz de obtener muy buenos resultados (para una tecnología nueva) en la medición de la cantidad de glucosa en la sangre. El método consiste, básicamente, en emitir rayos infrarrojos hacia la piel. Estos rayos, de alguna manera, hacen vibrar los enlaces en las moléculas de la piel, lo cual genera ondas que luego son captadas por una maquina. Es conjunto de estas ondas es analizado en su espectro (de ahí la técnica de espectroscopia), y puede medirse, según patrones prefijados, la cantidad de glucosa. Sin embargo, el articulo describe dos problemas. El primero, es que los rayos infrarrojos penetran apenas medio milímetro bajo la piel, por lo que se analiza sangre intersticial que fluye entre las células, y no la del flujo sanguíneo. Han resuelto este problema aplicando un algoritmo que relaciona los niveles de glucosa del flujo sanguíneo y los de la sangre en la piel, mediante un método que los que hemos llevado estadística conocemos bien: la extrapolación.